Philadelphia firma una remontada de 29 puntos y LeBron James vive una noche inolvidable ante Cleveland
Foto: NBA
Los 76ers derrotaron por 114-106 a los Cavaliers después de llegar a perder por 29 puntos durante la primera mitad. Tyrese Maxey lideró la reacción con 32 puntos, mientras que LeBron James sumó 17 puntos y diez rebotes en su estreno ante la afición de Philadelphia.
Philadelphia 76ers ha comenzado la temporada con dos victorias que invitan a mirar su nuevo proyecto con ilusión, pero ninguna será fácil de superar en cuanto a emoción. Después de ganar a New York Knicks en su primer compromiso, el equipo de Nick Nurse protagonizó una remontada extraordinaria ante Cleveland Cavaliers, levantando una desventaja de 29 puntos para terminar imponiéndose por 114-106 en una noche especialmente significativa para LeBron James.
El encuentro suponía la primera aparición de James ante su nueva afición, precisamente frente a la franquicia en la que comenzó su carrera y conquistó el campeonato de 2016. La expectación era enorme, aunque durante buena parte de la primera mitad el ambiente estuvo muy lejos de lo que Philadelphia había imaginado. Cleveland dominó desde el comienzo, encontró ventajas con facilidad y castigó los numerosos errores ofensivos de un rival incapaz de generar situaciones cómodas de lanzamiento.
Los Cavaliers cerraron el primer cuarto con una ventaja de 35-18 y continuaron ampliando diferencias durante el segundo periodo. Donovan Mitchell asumió el liderazgo ofensivo de los visitantes, mientras que la agresividad defensiva de Cleveland impedía que Philadelphia encontrara continuidad. La diferencia llegó a alcanzar los 29 puntos con el marcador en 69-40, antes de que los locales consiguieran reducir ligeramente la distancia para llegar al descanso perdiendo por 45-69.
Maxey enciende una remontada que parecía imposible
La reacción comenzó después del paso por los vestuarios. Philadelphia elevó su intensidad defensiva, empezó a recuperar balones y encontró en Tyrese Maxey al jugador capaz de transformar el ritmo del encuentro. El base atacó con decisión, asumió responsabilidades ofensivas y consiguió que los Cavaliers dejaran de sentirse cómodos sobre la pista.
Los 76ers ganaron el tercer cuarto por 37-21 y redujeron su desventaja a ocho puntos (82-90). La diferencia seguía siendo favorable a Cleveland, pero el desarrollo del encuentro había cambiado por completo. Los visitantes ya no conseguían imponer su ritmo y empezaban a acumular pérdidas frente a una defensa local mucho más agresiva.
El último periodo terminó convirtiéndose en una exhibición de carácter de Philadelphia. Los locales encadenaron un parcial de 15-0 que les permitió ponerse por delante, con Maxey como principal impulsor de una reacción que también encontró respuestas en Joel Embiid y Jaylen Brown. A falta de 6:54, una canasta de Embiid colocó el 96-95 y dio a los 76ers una ventaja que ya no volverían a perder.
Cleveland, que había dominado durante prácticamente toda la primera mitad, terminó completamente superado por la presión defensiva de Philadelphia. Los Cavaliers solamente anotaron 16 puntos en el último cuarto y cerraron el encuentro con 21 pérdidas de balón, demasiadas concesiones para sostener una ventaja que había parecido definitiva.
LeBron disfruta de su primera gran noche en Philadelphia
Maxey terminó como máximo anotador del encuentro con 32 puntos y seis asistencias, confirmando su importancia dentro de una plantilla que ahora reúne a varias figuras de primer nivel. Embiid aportó 24 puntos y siete rebotes, mientras que Jaylen Brown, otra de las incorporaciones del verano, terminó con 21 puntos y ocho capturas después de aparecer en momentos importantes del último periodo.
LeBron James completó su estreno como local con 17 puntos, diez rebotes y cinco asistencias. Aunque no fue el principal protagonista estadístico, participó en la mayor remontada de su carrera, una circunstancia especialmente llamativa para un jugador que acumula más de dos décadas en la NBA y que ha vivido prácticamente cualquier situación imaginable sobre una cancha.
La victoria también tuvo un componente emocional por el rival. Cleveland fue la franquicia que eligió a James en el draft de 2003 y con la que consiguió uno de los títulos más recordados de la historia de la competición. Durante el verano, los Cavaliers habían aparecido entre los posibles destinos del veterano alero, que finalmente decidió comenzar una nueva etapa en Philadelphia.
Donovan Mitchell fue el mejor jugador de Cleveland con 32 puntos y diez rebotes, pero su actuación no bastó para evitar una derrota especialmente dolorosa. Los visitantes dominaron el encuentro durante más de veinte minutos y llegaron a tenerlo prácticamente resuelto, antes de sufrir una segunda mitad en la que Philadelphia les superó por 69-37.
Una victoria que refuerza el nuevo proyecto de los Sixers
Philadelphia ha reunido una plantilla con una enorme cantidad de talento, pero todavía necesita demostrar que puede convertir esa acumulación de nombres en un equipo competitivo durante toda la temporada. El partido ante Cleveland dejó al descubierto dificultades importantes durante la primera mitad, especialmente en la circulación ofensiva y en la respuesta frente a defensas agresivas.
Sin embargo, la reacción posterior también mostró el potencial de los 76ers cuando consiguen elevar su intensidad y encontrar soluciones colectivas. Maxey asumió el liderazgo, Embiid apareció cuando el encuentro lo necesitaba y Brown y James contribuyeron a sostener una remontada que parecía fuera de alcance.
Con dos victorias en sus dos primeros partidos, Philadelphia comienza la temporada con resultados y con una historia que difícilmente olvidará su afición. La primera noche de LeBron James en casa empezó con abucheos por el mal rendimiento del equipo y terminó con una celebración extraordinaria. Una transformación que resume perfectamente lo sucedido ante Cleveland.
