El Barça recupera el pulso en Milán y vuelve a mirar hacia arriba en la Euroliga (81-89)
Foto: Barça Basket
El Barcelona de Sekulic se impuso al Olimpia Milano en un encuentro que controló desde el primer cuarto y en el que encontró respuestas ofensivas en diferentes jugadores. Kevin Punter lideró la anotación con 17 puntos, mientras que Tyrese Martin, Umoja Gibson y Joel Parra tuvieron un papel importante para alcanzar la cuarta victoria europea.
El Barça necesitaba una victoria que le permitiera recuperar sensaciones después de una semana complicada, marcada por las derrotas ante Olympiacos en la Euroliga y Joventut en la Liga Endesa. La visita al Olimpia Milano ofrecía una oportunidad para reaccionar, aunque el conjunto italiano también llegaba necesitado de resultados tras un comienzo de temporada muy alejado de sus expectativas. Los azulgranas respondieron con un triunfo por 81-89 que les permite situarse con cuatro victorias y tres derrotas después de siete jornadas.
El equipo de Aleksander Sekulić no construyó su victoria mediante una exhibición individual ni gracias a un parcial espectacular. Su principal virtud estuvo en mantener una producción ofensiva constante durante los cuarenta minutos, evitando los largos periodos de desconexión que le habían penalizado en compromisos anteriores. El Barça ganó los cuatro cuartos, siempre por diferencias reducidas, pero suficientes para impedir que el Olimpia Milano llegara a dominar el encuentro.
El primer periodo terminó con ventaja visitante de 21-23, después de unos minutos de intercambio de canastas en los que ambos equipos encontraron soluciones desde el perímetro. Los italianos intentaron aprovechar la capacidad anotadora de sus exteriores, mientras que el Barça respondió con una circulación de balón que permitió involucrar a varios jugadores desde el comienzo.
El Barça encuentra soluciones sin depender de un único referente
La igualdad se mantuvo durante el segundo cuarto. El Olimpia Milano llegó a igualar el marcador a 29 puntos, pero el conjunto azulgrana reaccionó con aportaciones de Tyrese Martin, Stanley Umude y Garrison Mathews, encontrando alternativas ofensivas en una noche en la que Kevin Punter no necesitó asumir todos los lanzamientos importantes.
Justin Robinson también contribuyó a sostener el ataque visitante, mientras que Joel Parra apareció cerca de la canasta para aprovechar los espacios generados por sus compañeros. El Barça alcanzó el descanso con una ventaja de cuatro puntos (40-44), una diferencia pequeña que reflejaba la igualdad del partido, pero también su capacidad para mantenerse por delante.
La mejor versión ofensiva de los azulgranas apareció durante el tercer periodo. El equipo catalán anotó 27 puntos, su mayor producción en un cuarto, y amplió la ventaja hasta el 64-71 con el que se llegó a los últimos diez minutos. La aportación colectiva resultó fundamental para conservar la iniciativa frente a un rival que seguía encontrando acierto exterior, pero tenía dificultades para encadenar buenas defensas.
El Olimpia Milano intentó reaccionar en el último periodo, apoyándose en los lanzamientos de Jason Burnell y Alec Peters. Sin embargo, el Barça mantuvo su eficacia ofensiva y respondió a los acercamientos locales sin permitir que el encuentro cambiara de dirección. El parcial final de 17-18 confirmó una victoria construida desde la regularidad, una cualidad que había faltado en anteriores actuaciones europeas.
Punter lidera una actuación coral
Kevin Punter terminó como máximo anotador azulgrana con 17 puntos, aunque su actuación estuvo lejos de ser un ejercicio de dependencia ofensiva. Tyrese Martin aportó 14 puntos, siete rebotes y tres asistencias, mientras que Umoja Gibson firmó uno de sus encuentros más completos con 13 puntos, cinco rebotes y dos asistencias. El base convirtió sus tres lanzamientos triples y alcanzó los 21 créditos de valoración, la cifra más alta del equipo.
Joel Parra también resultó importante con doce puntos y seis rebotes, cuatro de ellos ofensivos, mientras que Josh Nebo contribuyó con once puntos y cinco capturas. Justin Robinson completó la distribución anotadora con diez puntos, cinco rebotes y ocho asistencias, convirtiéndose en el principal organizador del ataque visitante.
La profundidad de esa producción permitió al Barça superar una noche en la que solamente convirtió doce de sus 34 intentos de tres puntos. Los azulgranas compensaron ese porcentaje con una mayor presencia cerca de la canasta, 17 rebotes ofensivos y una superioridad en el rebote total de 39-33.
El equipo de Sekulić también aprovechó las dificultades del Olimpia Milano para cuidar el balón. Los italianos terminaron con 19 pérdidas, una cifra elevada para un encuentro de estas características, y no consiguieron transformar su buen porcentaje exterior en una ventaja real sobre el marcador.
Jason Burnell fue el máximo anotador local con 15 puntos y cuatro triples en cinco intentos. Alec Peters añadió 13, mientras que Leandro Bolmaro y Darius Thompson terminaron con doce cada uno. El conjunto italiano convirtió catorce triples, dos más que el Barça, pero su menor eficacia cerca del aro y los errores en la circulación terminaron condicionando sus posibilidades.
Una victoria necesaria para recuperar confianza
El triunfo permite al Barça dejar atrás dos derrotas consecutivas entre la competición europea y la doméstica, y recuperar un balance positivo en la Euroliga. Después de siete jornadas, los azulgranas acumulan cuatro victorias y tres derrotas, una situación que les mantiene cerca de las posiciones importantes de una clasificación todavía muy igualada.
Más allá del resultado, el encuentro de Milán deja una lectura interesante para el equipo de Sekulic. El Barça había mostrado capacidad para competir ante rivales exigentes, pero también dificultades para sostener su nivel durante partidos completos. Esta vez consiguió mantenerse por delante durante prácticamente toda la noche, encontró respuestas desde el banquillo y evitó que los momentos de acierto del rival se convirtieran en parciales decisivos.
La temporada todavía está comenzando y el conjunto azulgrana tiene aspectos importantes que mejorar, especialmente en la continuidad defensiva. Sin embargo, el 81-89 ante el Olimpia Milano supone un paso adelante en la búsqueda de estabilidad y devuelve al Barça a una dinámica positiva en la competición europea.
