Después de encajar 14 derrotas de manera consecutiva por fin los Washington Wizards pudieron conquistar la victoria en una noche que también puntuaba para la NBA Cup.
Washington necesitaba una noche así como el aire. Tras semanas sin respuestas y hundidos en una racha interminable de derrotas, CJ McCollum decidió romper el guion con una de las actuaciones individuales más brillantes de la temporada. El escolta firmó 46 puntos y 10 triples, liderando a los Washington Wizards hacia un liberador triunfo por 132-113 sobre los Atlanta Hawks, que corta una racha de 14 derrotas consecutivas.
McCollum, inabordable
El veterano guardia estuvo desatado desde el perímetro: 10 triples con solo tres fallos, quedándose a uno de su récord personal y de la mejor marca histórica de la franquicia. Su acierto desató un arranque arrollador de Washington, que firmó 45 puntos en el primer cuarto y 77 al descanso, máximos ofensivos del equipo en toda la temporada.
Sarr impone su ley interior
A su lado, la joven joya Alex Sarr completó su mejor actuación como profesional: 27 puntos y 11 rebotes, dominando la pintura y firmando una noche de puro impacto. Con él, Washington volvió a sentir solidez por dentro y energía por fuera. El equipo capitalino, ahora 2-15, ganó en casa por primera vez desde el 2 de abril, cuando derrotó a Sacramento (116-111).
El susto: lesión de Kispert
La única mala noticia llegó en el tercer cuarto: Corey Kispert, que llevaba 19 puntos, tuvo que retirarse por una lesión en el pulgar. Su estado será reevaluado en las próximas horas.
Atlanta, superada desde el primer minuto
Los Hawks llegaban con dos victorias seguidas, pero nunca tuvieron opción. Kristaps Porzingis (22) y Onyeka Okongwu (20) lideraron a Atlanta, pero ya al inicio estaban contra las cuerdas: Washington abrió el partido anotando sus siete primeros triples, extendiendo la ventaja hasta 29 puntos en el primer cuarto y llegando a tocar los 33 de diferencia en la segunda mitad. Con el partido roto, ambos entrenadores sentaron a sus titulares y Atlanta solo maquilló el marcador.
Una victoria que vale mucho más que un 2-15
Ambos equipos quedan 1-2 en la NBA Cup, aunque el significado es muy distinto: por primera vez en casi un mes, la luz volvió a encenderse en la capital.





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