El Real Madrid firmó una victoria de enorme mérito en el Movistar Arena al superar al Zalgiris Kaunas (100-99) en un partido vibrante que mantuvo la tensión hasta el último segundo.
El conjunto de Sergio Scariolo, que controló la primera parte pero sufrió un serio bajón tras el descanso, reaccionó con temple y talento en el momento decisivo. El recital ofensivo de Théo Maledon (25 puntos, 34 de valoración) y las aportaciones de Tavares, Campazzo y Lyles fueron determinantes para cerrar el sexto triunfo blanco en esta Euroliga.
Un inicio sólido marcado por Campazzo y la defensa
Los primeros minutos estuvieron equilibrados, con intercambio constante de golpes. Pero el Madrid comenzó a abrir brecha a partir de un tapón monumental de Tavares que cambió la dinámica del cuarto. Campazzo asumió el protagonismo ofensivo, perfecto en sus primeras cuatro penetraciones y aportando dirección y energía. Esa inspiración permitió cerrar el primer cuarto con ventajas claras (22-16).
En el segundo, el equipo mantuvo la inercia. Feliz destacó en labores defensivas, especialmente agresivo en línea de pase (4 robos), mientras la diferencia se estiraba hasta los 12 puntos. Sin embargo, tres triples consecutivos del Zalgiris devolvieron el equilibrio. Aun así, el Madrid supo ajustar y reaccionar: Tavares impuso su presencia interior y Llull, entrando desde el banquillo, añadió puntos importantes para llegar al descanso con un 43-37 que reflejaba el control blanco.
Zalgiris golpea tras el descanso… y aparece Maledon
El tercer cuarto cambió por completo el guion. Zalgiris aumentó el ritmo, presionó líneas de pase y encontró soluciones constantes con Tubelis y un inspirado Sylvain Francisco. Los lituanos no solo redujeron la diferencia: le dieron la vuelta al partido, llegando a ponerse siete arriba. El Madrid tambaleó, pero no cayó.
Tavares volvió a ser faro en medio de la tormenta, completando un doble-doble (12 puntos, 10 rebotes) y sosteniendo al equipo cuando peor pintaba. Maledon, cada vez más decisivo, asumió galones y anotó 18 puntos solo en esta fase. Gracias a ellos, el encuentro entró empatado al último cuarto (62-62).
Un final de vértigo decidido por detalles
Los diez minutos finales fueron un espectáculo. El ritmo se disparó y ambos equipos intercambiaron canastas como si fuera un combate de boxeo. El duelo entre Maledon y Francisco —compañeros en la selección francesa— fue electrizante: el base del Zalgiris acabó con 34 puntos y 37 de valoración en una exhibición memorable.
El Madrid, sin embargo, golpeó cuando tocaba. Lyles y Campazzo aparecieron en momentos clave, Maledon siguió sumando desde todas las posiciones y la defensa de los últimos dos minutos marcó la diferencia. El Zalgiris apuró sus opciones hasta el final para forzar la prórroga, pero el Madrid cerró el partido con sangre fría y se llevó un triunfo tan sufrido como valioso (100-99).
Una victoria que reafirma la línea ascendente del equipo y que llega en un tramo crucial de la temporada.





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