486 días después, Haliburton vuelve a sonreír: 23 puntos, 12 asistencias y victoria de Indiana
El base de los Pacers regresó a la competición después de perderse toda la temporada pasada por una rotura del tendón de Aquiles. Indiana remontó en el último cuarto para imponerse a New Orleans Pelicans por 120-123, con Haliburton como protagonista del desenlace.
Habían pasado 486 días desde la última vez que Tyrese Haliburton disputó un partido oficial de la NBA. Su anterior aparición había terminado de la peor manera posible, con una rotura del tendón de Aquiles derecho durante el séptimo encuentro de las Finales de 2025 ante Oklahoma City Thunder. Aquella lesión no solo puso fin a sus aspiraciones de conquistar el campeonato, sino que le obligó a perderse por completo la temporada 2025/26.
Su regreso se produjo esta madrugada en Nueva Orleans, en el estreno de Indiana Pacers en la nueva campaña. Y el base respondió con 23 puntos y 12 asistencias en 34 minutos, liderando una victoria que parecía complicarse seriamente antes del último cuarto.
Indiana comenzó mejor el encuentro, anotando 38 puntos durante el primer periodo, pero los Pelicans cambiaron la dinámica antes del descanso. Con Zion Williamson como protagonista, los locales firmaron un segundo cuarto de 35-18 y llegaron al intermedio con una ventaja de diez puntos (66-56).
La situación tampoco terminó de mejorar para los visitantes durante el tercer periodo. New Orleans mantuvo el control y entró en los últimos doce minutos por delante (92-86), obligando a Indiana a encontrar una reacción si quería evitar comenzar la temporada con una derrota.
Haliburton apareció cuando más lo necesitaban
El último cuarto terminó convirtiéndose en el escenario perfecto para el regreso del base. Haliburton anotó 13 de sus 23 puntos en ese periodo y asumió la responsabilidad ofensiva cuando los Pacers más dificultades encontraban.
Con New Orleans por delante 101-93, Indiana reaccionó mediante un parcial de 15-3 que cambió el rumbo del encuentro. Haliburton fue determinante en esa secuencia, tanto con sus penetraciones como en la conexión con Pascal Siakam.
El partido llegó igualado a 118 en los últimos minutos. Entonces apareció nuevamente el base, que convirtió una penetración con falta incluida para situar a Indiana tres puntos por delante. Los Pelicans todavía dispusieron de oportunidades para igualar desde el perímetro, pero no consiguieron aprovecharlas.
Siakam terminó como máximo anotador de los Pacers con 30 puntos, 12 de ellos en el último cuarto. Obi Toppin añadió 20, Andrew Nembhard aportó 18 y nueve asistencias e Ivica Zubac contribuyó con 16 puntos y 15 rebotes.
En New Orleans, Dejounte Murray anotó 23 puntos y Zion Williamson terminó con 22, aunque ninguno pudo evitar la derrota.
Una emoción que iba mucho más allá del resultado
La imagen más significativa llegó después del encuentro. Haliburton, que había pasado más de un año trabajando para recuperarse de una de las lesiones más temidas por los jugadores de baloncesto, no pudo contener las lágrimas durante la entrevista posterior al partido.
El base reconoció la importancia de volver a competir y agradeció el apoyo recibido durante su recuperación. La emoción resumía un proceso que había comenzado en uno de los momentos más dolorosos de su carrera y que terminaba, al menos en su primera noche de regreso, con una victoria.
Para Indiana, el triunfo supone un comienzo esperanzador después de una temporada en la que terminó con un balance de 19 victorias y 63 derrotas. La recuperación de Haliburton devuelve al equipo a su principal organizador y a uno de los jugadores que lo habían llevado a disputar las Finales de 2025.
Para el propio Haliburton, la madrugada dejó algo todavía más importante que los 23 puntos y las 12 asistencias: la posibilidad de volver a disfrutar del baloncesto en una noche de competición real.
